Reseña: Contra el olvido, Alvaro Bisama

Reseña: Contra el olvido, Alvaro Bisama

Mouat lee. Mouat observa. Mouat recuerda. Mouat escribe. Todo es lo mismo para él: observar, recordar, leer, escribir. Podemos confiar en eso. Cada nuevo libro de Francisco Mouat es un objeto precioso y raro, un viaje transparente y azaroso por el espejo de nuestro presente, una de las luchas más empecinadas contra el olvido que alguna vez se haya visto en la literatura chilena. Calendario 2008-2011 no es la excepción: acá el autor de El empampado Riquelme tomó sus columnas de El Mercurio y las editó, de tal modo que tomaran la forma de lo que siempre fueron en secreto: las entradas de un diario de vida tan conmovedor como desolado, lleno de partidos de fútbol fantasmagóricos, calles perdidas, retratos de ciudadanos invisibles. Hecho a su propia medida (que es la memoria de Mouat: ese ojo capaz de ver la compasión y la extrañeza), acá cabe todo, desde lecturas de Canetti y Natalia Ginzburg, hasta anotaciones sobre la fragilidad del paisaje chileno. Sus lectores se lo agradecemos. Mouat registra las señales de un país oculto, de una lengua que nos abraza en medio del frío. Anota: “Los que vivimos en esta ciudad llevamos a cuestas alguna demolición: la casa que habitamos cuando niños, el patio de nuestros abuelos, la calle en que jugamos a la pelota (…) los amigos y amores y familiares que están enterrados debajo de los escombros de la memoria”.

Álvaro Bisama
Revista Qué Pasa
16 de junio de 2011

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