Reseña: Una obra que protege la frágil soledad

Reseña: Concreto azul, Ennio Moltedo

Ennio Moltedo Ghio nació en Viña del Mar. Ha publicado Cuidadores (1959), Nunca (1962), Concreto azul (1967), Mi tiempo (1980), Playa de invierno (1985), Día a día (1990), Regreso al mar (1994), La noche (1999), Lukas inédito (2003), Obra poética (2005), Neruda: poeta del cerro Florida (2006), Emporio Noziglia (2010) y Las cosas nuevas (2011).

Concreto azul es su primer libro. ¿Cuál era su búsqueda por ese entonces?

Concreto azul nace entre los años 50/60 y se publica en 1967 (Editorial Universitaria de Santiago). Es un libro inicial que desafía a un autor igualmente joven que pretende registrar su entorno y existencia a través de la poesía.

El pasado respira latente en Concreto azul ¿De qué manera está plasmada aquella añoranza en su poética?

El ejercicio constante de la lectura –todo buen lector termina escribiendo- conduce a la práctica del género, pero nos advierte también para no caer en sentimentalismos o versificaciones históricas de probado efecto lacrimoso. El pasado debe ser siempre tiempo presente para el arte.

Los poemas contenidos en Concreto azul vuelven a respirar gracias a la nueva edición de Lolita Editores. Como autor, ¿cómo los visualizas hoy, luego del tiempo que llevan a cuestas?

Estos poemas de Concreto azul los visualizo como el camino natural que conduce a otras obras: La Noche o Las cosas Nuevas (Ediciones Altazor, Viña del Mar) que enfrentan –siempre poesía en prosa- el tiempo de la dictadura y luego el cambio a los acuerdos híbridos por razones de temor y acomodo.

Son poemas que registran la inocencia, el juego, las vacaciones, la infancia. Leyéndolos, ¿es para el lector una forma de añorar su propia infancia, sus propios juegos de niñez?

Concreto azul –al descomponer su título apreciaremos la intención- no fue producto de un cálculo o destinado a causar efectos extraliterarios. Diría que cada lector tiene aquí elementos para armar su propia realidad a través de signos sensibles y la contención necesaria.

En Concreto azul también hay espacio para el amor, para los primeros sentimientos, los encuentros. ¿Cómo logra tu poética transitar sutilmente desde la infancia hacia el amor sin sentir el cambio brusco que aquello implica, sino todo lo contrario?

El espacio amoroso transita asimismo intentando traducir su despertar y fuerza por medio de imágenes-sorpresa o instancia de difícil cometido sentimental.

Tus poemas son verdaderas estampas, imágenes, momentos ¿Cómo concilias aquellos recuerdos que rememora Concreto azul con tu vida de hoy en día

Me gusta esta pregunta. Si bien no releo mis libros, ni los festejo o recomiendo al público –el poema debe defenderse solo, si es capaz–­­­, concibo Concreto azul como una obra que protege la frágil soledad.

¿Qué les compartirías o dirías sobre este libro a los nuevos lectores de tu libro, que se sumarán con esta nueva edición de Lolita Editores?

Esta tercera edición ha sido posible por la acción misteriosa de la propia poesía, y quizás sea motivo para confirmar a los lectores que las opiniones del autor no son absolutas ni ingenieriles, como tampoco el reclamo de los actuales mercaderes innovadores podrá atentar contra la vida y concreción de las letras de papel.

Lolita Editores

Start typing and press Enter to search