Si la ética soft del consenso y del arte de la proximidad, es la acomodación de la radicalidad de ayer a las condciones actuales, la ética hard del mal infinito y de un arte dedicado al duelo interminable, aparece como el estricto vuelco de esta radicalidad. lo que permite este vuelco es la concepción del tiempo, que la radicalidad ética del hoy ha heredado de la radicalidad modernista de ayer, quiero decir, la idea de un tiempo cortado en dos por un acontecimiento radical. La reunión de ensayos de El viraje ético de la estética y la políticadiscuten las figuras de la política del Bartleby de Gilles Deleuze, el realismo de Erich Auerbach y la política de la lectura de Louis Althusser.