La genealogía es una de las herramientas críticas más relevantes del pensamiento contemporáneo, permite examinar la formación de nuestras convicciones, los conflictos que las atraviesan y los mecanismos de poder que las naturalizan. Un saber atento a las minucias, las memorias y los procesos.
Sin embargo, su desarrollo ha sido sobre todo discursivo. Surge entonces la pregunta: ¿qué podría ser una genealogía por la imagen?, ¿cuáles son sus potencias?, ¿qué posibilidades abre para el pensamiento y la sensibilidad?
En un contexto que acusa a las imágenes de su complicidad con el desvanecimiento de las fuerzas creativas, este libro propone un desplazamiento: antes que asumir su extenuación, explora cómo pueden recibir otro tipo de accidentes. A través de un análisis riguroso y sensible, muestra cómo las imágenes desarticulan miradas establecidas, hacen surgir percepciones inéditas y configuran un espacio crítico. En un tiempo marcado por el agotamiento, una genealogía por imágenes se presenta como una apuesta por otros comienzos: en donde las imágenes puedan mover la historia, instituir otros valores y abrir la posibilidad de otros mundos.