Descripción
En los debates contemporáneos sobre el desarrollo económico, pocas cuestiones resultan tan persistentes y esquivas como la comprensión de los factores que explican por qué algunos países logran crecer de manera sostenida mientras otros enfrentan trayectorias más erráticas, fragmentadas o incompletas. Chile constituye, en este sentido, un caso particularmente sugerente. A lo largo de las últimas décadas, ha sido presentado como ejemplo de éxito macroeconómico, pero también ha sido objeto de críticas por sus persistentes brechas sociales, productivas e institucionales. Esta aparente dualidad no es accidental: refleja tensiones más profundas en la forma en que interpretamos el crecimiento económico y sus determinantes.