Escrito durante el confinamiento en el campo de concentración de Makrónisos durante el verano de 1951, Tiempo de piedra constituye uno de los monumentos líricos más severos y trascendentales de la literatura europea de posguerra. Yannis Ritsos registra, mediante una crónica poética desprovista de adornos retóricos, la dura vida de los prisioneros políticos en un entorno estéril y punitivo. En estas páginas, la geografía del mar Egeo se despoja de su habitual luz idílica para transformarse en un agente activo de castigo y templanza: un sol de piedra que abrasa el desierto y un suelo mineral al que los hombres deben amoldar el cuerpo y la conciencia si quieren preservar su dignidad. Frente al rigor del trabajo forzado y la tortura sistemática, emerge en el poemario un sujeto colectivo indomeñable que disuelve el individualismo en favor de la fraternidad. A través de escenas cotidianas cargadas de sentido político, los deportados tejen una red de afectos que desafía el presidio. Las figuras de jóvenes militantes, ancianos campesinos y madres que custodian la memoria familiar, que se suceden en las páginas de este libro, son testimonio de una
comunidad perseguida y despojada, pero que no ha perdido la fuerza y el coraje para resistir.