Hijo de un diplomático brasileño y de una chilena, Joe Vasconcellos tuvo una vida nómada. Sus años en Ecuador, Japón, Italia y Brasil fueron el antecedente de una decisión transformadora: eligió la tierra de su madre para desarrollar una carrera que tuvo su primer hito en “Hijo del sol luminoso”, la canción que compuso para el grupo Congreso. Todos sus caminos confluyeron en Toque (1995), un disco esencial que unió sensualidad, raíz afrolatina y música chilena para seducir.
El periodista Rainiero Guerrero ofrece una crónica sobre el viaje permanente y el eterno retorno de Joe, con entrevistas a los músicos y colaboradores que construyeron el impresionante sonido de Toque, el clásico que nos dejó himnos como “Mágico”, “Las seis”, “Sólo por esta noche” y “Huellas”. En palabras de su autor, “también es una reconstrucción de la historia de la persona que nació en Santiago, que emigró a muy temprana edad y que volvió para plantar su semilla de alegría, amor y esperanza, precisamente en un suelo a veces carente de esos elementos”.